EL TREN MAYA O EL MUNDO AL REVÉS

Parece ser que el Tren Maya es la Torre de Babel… todos hablamos de él pero con enfoque diferente. Por eso no nos ponemos de acuerdo.
Después de leer las declaraciones del Director General de FONATUR, Rogelio Jiménez Pons, respecto al Tren Maya y entender que quiere generar desarrollo para las comunidades indígenas a partir de esta obra ferroviaria, uno entiende que es una megaobra sin pies ni cabeza.
El sentido común nos dice que un medio de transporte debe responder a una demanda de servicios por parte de los usuarios, como sucede en el caso del tren rápido que unirá a Toluca con la Ciudad de México, donde ya hay una demanda y que si el servicio es bueno, evitará el congestionamiento de autos en la capital del país.
En contraste las autoridades turísticas pretenden construir el tren Maya y después ver como lo llenan de pasajeros, que además deben ser turistas que puedan pagar un boleto tan caro como será este servicio, además de encontrar un atractivo que justifique un trayecto tan largo, cuando el turista lo que quiere es disfrutar del destino y no del trayecto.
En Europa los trenes son un gran medio de transporte porque conectan ciudades altamente pobladas y muy cercanas entre sí, a no más de cien kilómetros de distancia una de otra. Además, los ferrocarriles europeos no viven de los turistas, sino de mover gente de modo cotidiano y los turistas que los hemos utilizado somos una fracción de los pasajeros.
En el Tren Maya verán selva, selva y más selva durante horas y horas, o días… ¿es lo quiere el turista?. Después de media hora de ver selva, el paisaje se vuelve monótono.




El problema de las falta de desarrollo económico en las comunidades indígenas es que en estos últimos gobiernos ha existido una política presuntamente “proteccionista” hacia esas comunidades, que en realidad ha derivado en el fortalecimiento de políticas manipuladoras, que han frenado el desarrollo y la integración de este segmento étnico de nuestra población al resto del país.
Antes de hacerse un gran proyecto de obra pública, en cualquier parte del mundo se hacen estudios de viabilidad mercadológica que en este proyecto no existen porque es un capricho.
Es evidente y de sentido común que como punto de partida del proyecto, no se le debe consultar a las comunidades indígenas si les interesa, sino entender el interés de los usuarios potenciales, o sea los turistas. Saber si les seduce la posibilidad de utilizarlo, pues de esto depende su viabilidad financiera.




En esto no importa la opinión de los funcionarios públicos y sus suposiciones, sino directamente la de quienes pagarán por utilizarlo y esto se llama “investigación de mercado” y no “consulta ciudadana”.
Sólo cuando se está seguro de que sí es viable financieramente un proyecto, entonces se debe buscar conciliar intereses para que no haya objeciones, como lo es la opinión de los ambientalistas y de las comunidades indígenas que viven en la región donde circulará el Tren Maya.
Los proyectos públicos no deben realizarse a partir de ocurrencias, sino de estrategias. Una estrategia no se sustenta en una idea espectacular, que es creativa y subjetiva, sino que consiste en el desarrollo metodológico de un proceso a partir de datos objetivos que nos llevan a decisiones racionales.
El Tren Maya debe empezar a construirse hasta que se haya generado una demanda de servicios turísticos, o sea de pasajeros, capaz de mantener esta infraestructura. Sino se hace en este orden, en seis años tendremos un “elefante blanco” abandonado.
¡Primero lo primero!
¿Usted cómo lo ve?
Facebook: Ricardo.homs1
Twitter: @homsricardo
Linkedin: Ricardo Homs
www.ricardohoms.com

Suscríbete aquí a Top Money Report, de Guillermo Barba, y gana dinero con la información más importante y oportuna de los mercados financieros más lucrativos

Descargo de Responsabilidad

Toda la información, opiniones y/o cifras financieras presentados aquí son sólo para propósitos informativos y/o educacionales. De ninguna manera constituyen tipo alguno de consejo financiero o de inversión. La información presentada aquí podría contener imprecisiones. Diariamente las situaciones y condiciones del mercado cambian. Cada inversionista o persona interesada debe hacer siempre su propia investigación para definir qué es lo mejor para sus intereses de acuerdo a su perfil de inversión. Usted asume esa responsabilidad y riesgos por todas las decisiones que tome, basándose en dicha investigación. El autor o autores de los artículos publicados en este portal, no da(n) ningún tipo de garantías, explícitas o implícitas, sobre la precisión de la información o los resultados obtenidos usando ésta. Aquéllos que tomen decisiones de inversión basándose en la información aquí expuesta, deberán hacerlo sabiendo que pueden experimentar pérdidas importantes. En ningún caso el autor o autores será(n) responsables, directos o indirectos, de los daños que resulten por el uso de esta información. Asimismo, los anuncios exhibidos en este blog son responsabilidad directa de los propios anunciantes. El autor no hace ninguna recomendación directa o indirecta de ningún proveedor, ni asume responsabilidad por la buena o mala calidad de los productos y/o servicios que ofrecen. Dicha responsabilidad reside exclusivamente en el prestador del servicio o vendedor del producto y en sus eventuales clientes."