Este es el mes maldito para los mercados (y así puede aprovecharse)

Lea el artículo anterior. ¿Estamos en 2008 otra vez?

Las crisis económicas tienen un componente psicológico importante, las cosas pueden ir mal ya desde hace un tiempo y, sin embargo, la calma permanece. Pero entonces ocurre un evento que expone el gran problema a la vista de todos y en ese momento, ahora sí, se habla de crisis.
Algo parecido ocurrió hace diez años. La burbuja inmobiliaria en Estados Unidos alcanzó su punto más alto en octubre de 2007, pero la crisis financiera estalló hasta septiembre de 2008, cuando todos los noticieros del mundo mostraban las imágenes de empleados de Lehman Brothers sacando sus pertenencias del edificio, porque el banco se había declarado en quiebra.




Algo parecido puede pasar también esta vez. El famoso inversionista Simon Black, autor del blog Sovereign Man (y a quien hemos entrevistado hace un tiempo), hace un curioso análisis recordando que, en el siglo XX, las cosas en los mercados financieros han comenzado a descomponerse en el emblemático octubre. El ´crack’ de Wall Street que detonó la Gran Depresión ocurrió en octubre de 1929.
El ‘Lunes negro’ en la Bolsa de Nueva York fue en octubre de 1987 y la crisis de los países asiáticos comenzó en, adivinaron, octubre de 1997.
No es que este mes sea maldito para los mercados, puede ser una simple coincidencia, pero llama la atención que en estos eventos, los precios de los activos alcanzaron su pico en octubre, para después caer.
Por eso cada año es común escuchar a expertos y “expertos” que pronostican cada octubre un posible desplome bursátil… como de hecho ha ocurrido este año.
Recordemos que los índices S&P 500 y el Dow Jones cayeron el mes pasado luego de máximos históricos.
La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) no estuvo exenta de estas caídas, y el desplome en el mercado local se aceleró en ese mismo mes después de que el presidente electo López Obrador dijo que cancelará el proyecto del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México.
Simon Black encuentra paralelismos en estas caídas en los índices accionarios y lo que ocurrió en la década pasada.
“Así es a menudo como inicia una gran recesión: Los precios de los activos aumentan y luego disminuyen lentamente durante meses, mientras la gente mantiene la esperanza de que los precios se recuperen. Pasé un tiempo en Florida en 2007 cuando los precios de las propiedades comenzaron a disminuir. Todos los agentes de bienes raíces se hacían afirmaciones ridículas y creían que los buenos tiempos volverían. Menos de un año después, se había producido el peor pánico financiero desde la Gran Depresión.”
Este año podríamos estar viviendo una situación similar, en la que muchos siguen en estado de negación y aseguran que las cosas van bien, hasta que algo detona la crisis que explota en su cara. Aún no sabemos cuál será ese evento, creemos que se acercará a medida que la política monetaria de EU se apriete y empiecen a caer los primeros estrangulados por las deudas que acumularon.




“Los bancos prestaban dinero a legiones de prestatarios que tenían un historial de no pagar sus deudas … y luego pretendían que estos préstamos tóxicos eran una gran inversión”, recuerda Black sobre la crisis de 2008, pero ahora no ocurre en el mercado inmobiliario, sino entre las empresas y gobiernos.
“Ahora, en vez de otorgar hipotecas de un millón de dólares a deudores desempleados con un historial de incumplimiento, los inversionistas prestan miles de millones de dólares a empresas zombies que pierden dinero, o a gobiernos que ya están endeudados, al tiempo que fingen que estos son seguros y creíbles.”
La deuda global total en 2008 fue de aproximadamente 173 billones (millones de millones) de dólares, equivalentes al 280% del PIB.
Y desde entonces, las cosas han empeorado. En la actualidad, la deuda global total es de 250 billones de dólares, equivalente al 320% del PIB.
La gasolina ya está derramada y sólo falta que alguien tire un fósforo para desatar el próximo incendio financiero global.
Hay rumores de que la Fed, advirtiendo el peligro, podría en 2019 detener el alza de tipos de interés. Si esto ocurre, habrá un respiro en los mercados, pero como son impredecibles, quizá la próxima vez ni siquiera eso los ayude a levantarse.
Aquí le informaremos para capitalizar las oportunidades que se presentarán.
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