¿Cuál es la cura para la enfermedad económica de las crisis recurrentes?

Lea el artículo anterior. ¿Por qué es relevante la ubicación del oro?

Respuesta: Un sistema de dinero honesto, que obligue a restringir y disciplinar nuestros gastos, y muy en especial, los de todos los gobiernos, que valiéndose de una de las debilidades del sistema democrático -la posibilidad de comprar votos-, no dudan en echar mano del dinero público para genera clientelas con cargo a los contribuyentes. Nada les importa empeñar a las futuras generaciones, una irresponsabilidad tan grande, que debería ser considerada un grave crimen por condenar a nuestros hijos a pagar nuestras cuentas.

Ese dinero honesto es el que los comerciantes eligieron a través de un largo proceso de discriminación entre diferentes mercancías que han fungido como tal a lo largo de miles de años de historia, pero cuyo camino siempre ha tenido el mismo final: el oro.

Por sus propiedades y características, el oro es el rey de los “dineros”, y lo seguirá siendo. Poco importa que los gobiernos, banqueros centrales y académicos lo desdeñen. Su valor no está en función de la opinión de unos cuantos, sino en el aprecio y fascinación que sienten por él la absoluta mayoría de seres humanos, y que no cambiará jamás.




Ese dinero honesto continúa revaluándose frente a todas las divisas del mundo, lo que se evidencia en la gráfica de precios de largo plazo. Esos 35 dólares por onza de 1971, se han convertido al día de hoy en más de 1,450 dólares -un precio que a la larga también nos parecerá ridículamente bajo-, y que nos habla de cómo el dinero de papel, un dinero deshonesto basado en la deuda, está condenado a siempre perder su valor.

Por eso es que recomendamos tanto y lo animamos a que con urgencia tenga oro, sí o sí, en su cartera de inversión. Y esa, es la misma razón por la que los bancos centrales del orbe continúan acumulando lingotes y repatriándolos, como lo ha hecho Polonia recientemente. De manera sabia, se preparan para el inevitable final de ese mega ciclo inflacionario de expansión monetaria, que como siempre, acabará en una gran crisis y recesión globales.




¿México debería hacer lo mismo que Polonia? Sin duda. Pero más importante, es que lo haga usted. El actual gobierno lleva a nuestro país a un nuevo precipicio económico, y créame que 120 toneladas de oro en Londres, no servirán de nada para evitarlo, pero monedas, barras o lingotes en su portafolios personal de inversión, sí que podrán ser la diferencia y salvar su capital de la debacle que viene.
Lea completo este artículo suscribiéndose GRATIS a mi boletín aquí

Lea el artículo siguiente. El oro aguanta pese a las presiones

Descargo de Responsabilidad

Toda la información, opiniones y/o cifras financieras presentados aquí son sólo para propósitos informativos y/o educacionales. De ninguna manera constituyen tipo alguno de consejo financiero o de inversión. La información presentada aquí podría contener imprecisiones. Diariamente las situaciones y condiciones del mercado cambian. Cada inversionista o persona interesada debe hacer siempre su propia investigación para definir qué es lo mejor para sus intereses de acuerdo a su perfil de inversión. Usted asume esa responsabilidad y riesgos por todas las decisiones que tome, basándose en dicha investigación. El autor o autores de los artículos publicados en este portal, no da(n) ningún tipo de garantías, explícitas o implícitas, sobre la precisión de la información o los resultados obtenidos usando ésta. Aquéllos que tomen decisiones de inversión basándose en la información aquí expuesta, deberán hacerlo sabiendo que pueden experimentar pérdidas importantes. En ningún caso el autor o autores será(n) responsables, directos o indirectos, de los daños que resulten por el uso de esta información. Asimismo, los anuncios exhibidos en este blog son responsabilidad directa de los propios anunciantes. El autor no hace ninguna recomendación directa o indirecta de ningún proveedor, ni asume responsabilidad por la buena o mala calidad de los productos y/o servicios que ofrecen. Dicha responsabilidad reside exclusivamente en el prestador del servicio o vendedor del producto y en sus eventuales clientes."